Los más perspicaces quizá hayan notado la reciente incorporación de James a nuestra marca. James es un homenaje personal a alguien que significó mucho para nuestra fundadora, Noema, a quien le encantaría compartir la historia detrás del nombre y echar un vistazo a la historia detrás de él.
Noema James. No hay mejor manera de expresar cuánto quise a mi abuelo, James. No hay mejor manera de seguir sintiendo su protección y amor. Siempre conmigo, en mi mente. Solo necesito cerrar los ojos.
Siempre me ha gustado hablar de mi abuelo. "Com estás ropit", decía. (Ropit es un nombre bonito para alguien pequeño y libre como un petirrojo). Trabajó duro para darnos a todos una vida mejor, incluso cuando no podía.
Era de un pequeño pueblo de Mallorca, Sant Llorenç des Cardessar. Un pueblo en medio de la nada, donde nunca ocurre nada más que vida, una vida tranquila, una vida brillante. Dejó el pueblo para ir a la gran ciudad de Palma a los 14 años. Trabajó de camarero durante muchos años. Años suficientes para montar su propio negocio e impresionar a mi abuela y vivir juntos.
Mi abuelo tenía 47 años cuando nací, de padres muy jóvenes, pero pronto se convirtió en el único hombre valioso en nuestras vidas. Era un hombre fuerte. Quizás el más fuerte. Trabajó más duro que la mayoría. Nos amó enormemente.
La vida nos ha pasado a todos. Pasamos por altibajos, buenas y malas experiencias. Algunas de estas experiencias moldearon mi carácter, pero mi abuelo fue una constante. Cuando llegó el momento, me acompañó al altar, orgulloso y con amor.
Si algo me ha quedado claro es que todo está sujeto a cambios. Ya no está físicamente conmigo, pero está en mi mundo.
Saludos, Noema.